La confianza de los consumidores de la zona euro ha cumplido expectativas en febrero justo antes de un mes lleno de riesgos que probablemente mantendrá a raya la confianza.
La lectura de -7,4 puntos de este mes no ha sido revisada, tal y como estaba previsto, manteniendo una ligera mejora frente a los -7,9 de enero.
Bert Colign, economista senior de la eurozona para ING, señaló los cómodos niveles de los precios de los combustibles y el saludable estado del mercado laboral como los puntos fuertes de la economía de la zona euro, aunque advirtió de los obstáculos a los que se enfrentará en marzo.
"Las preocupaciones en torno a la situación económica general son uno de los mayores lastres de la confianza por el momento, y marzo podría ser un hueso duro de roes (debido a) una serie de plazos en torno al Brexit y a las negociaciones comerciales. "Los posibles aranceles de Estados Unidos sobre los automóviles europeos podrían contribuir a la inestabilidad”, dijo.

