Los precios del oro, considerado refugio seguro, descendieron el lunes en Asia y se situaron por debajo del nivel clave de 1.300 dólares pues la publicación de unos datos de China mejores de lo previsto sobre el comercio y el crédito siguieron impulsando el interés por el riesgo.
Los futuros de oro del Comex del New York Mercantile Exchange para entrega en junio descienden un 0,2% hasta 1.292,15 dólares a las 6:55 horas (CET).
El metal precioso cerró la semana pasada básicamente sin cambios.
La confianza en el riesgo se vio impulsada por los datos sobre crédito publicados por el Banco Popular de China el viernes, que indicaban que el crecimiento superó todas las expectativas en marzo.
El superávit comercial de marzo también se disparó más allá de las expectativas, según mostraron los datos oficiales; las exportaciones aumentaron más de un 14% en marzo frente al año anterior, superando las expectativas que apuntaban a un aumento del 7,3%.
Los datos, mejores de lo previsto, calmaron las preocupaciones en torno a una ralentización del crecimiento económico mundial y proporcionaron apoyo a las acciones asiáticas.
El índice compuesto de Shanghái de China y el componente SZSE subieron más de un 1%, mientras que las acciones de Hong Kong y Japón subieron un 0,5%.
Las acciones y otros activos de riesgo se comportan de forma contraria al oro.
La confianza de los inversores se vio impulsada también ante los acontecimientos positivos en torno a las conversaciones comerciales sinoestadounidenses.
Ambas partes han acordado un mecanismo de aplicación para vigilar cualquier acuerdo comercial que se alcance en el futuro, según informes de la semana pasada.
“Estados Unidos se está comprometiendo a ciertas cosas en este presente, al igual que China", decía el sábado a la prensa Steven Mnuchin, secretario del Tesoro estadounidense en las reuniones del FMI en Washington.
"Yo esperaría que el mecanismo de aplicación funcionara en ambos sentidos, que nos esforcemos por cumplir con nuestros compromisos, y si no lo hacemos, debe haber ciertas repercusiones, y lo mismo en la otra dirección", dijo, añadiendo que ambos países están considerando celebrar más reuniones en persona.
En el Reino Unido, se espera que se calmen los titulares sobre el Brexit eta semana que comienza, pues el Parlamento está de vacaciones hasta el 23 de abril.

