Los precios del petróleo descienden este lunes pero las pérdidas se han visto limitadas ante las continuas preocupaciones en torno a las previsiones sobre las reservas globales.
Los futuros de petróleo crido del WTI descienden un 0,4% hasta 63,62 dólares por barril a las 6:10 horas (CET) mientras que los futuros de petróleo Brent internacional se dejan un 0,2% hasta 71,42 dólares por barril.
En lo que va de año, el crudo de Estados Unidos ha subido ya un 41%, mientras que el petróleo de referencia del Reino Unido ha subido un 32%, respaldado por las reducciones de producción de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
La OPEP, Rusia y otros productores no miembros del cártel han reducido la producción en unos 1,2 millones de barriles al día desde comienzos de 2019. Los productores van a reunirse en junio para decidir si ampliar el acuerdo.
En un informe publicado anteriormente, Reuters citaba una fuente de la OPEP que había afirmado que los productores podrían decidir poner fin a las reducciones de su producción de petróleo durante la reunión si las crisis de suministro de Libia, Venezuela e Irán no están resueltas para entonces.
En cuanto a otras noticias, el recuento de yacimientos de petróleo activos de Estados Unidos, publicado por la el grupo industrial Baker Hughes, ha aumentado en dos unidades esta última semana tras el aumento de 15 plataformas de la semana pasada.
La semana pasada, la Administración de Información Energética de Estados Unidos anunció en su informe semanal sobre la oferta y la demanda que la producción había alcanzado nuevos máximos en 12,2 millones de barriles al día.
Mientras tanto, el conflicto libio sigue siendo centro de atención después de que los informes del viernes sugirieran que el general renegado libio Khalifa Haftar había prometido acabar con la producción de petróleo del país norteafricano si se hacía con el control de la capital, Trípoli.
El país norteafricano, que produce cerca de 1,1 millones barriles al día de petróleo, se ha visto en una posición muy vulnerable desde el derrocamiento de Muammar Gadaffi en 2011. Las fuerzas de Haftar controlan más del 40% de los yacimientos petrolíferos de Libia y los puertos claves para la exportación de su petróleo crudo.

