Investing.com – A medida que las acciones de Microsoft (NASDAQ:MSFT) se acercan a los 100 dólares, cuesta creer que Satya Nadella haya sido consejero delegado por poco más de cuatro años.
En este tiempo, ha despertado a un gigante dormido, rehaciendo la compañía que Bill Gates sacó a bolsa en 1986, y en el proceso ha recompensado a accionistas que alguna vez estuvieron descontentos.
Los títulos de Microsoft han subido un 161% desde que Nadella fuera designado consejero delegado, en sustitución de Steve Ballmer, en febrero de 2014.
Los últimos exitosos resultados de Microsoft reflejan la transformación de la compañía desde una empresa definida por el grupo de sistemas operativos Windows a una también impulsada por la computación en la nube.
Los ingresos de la unidad en la nube alcanzaron los 7.900 millones de dólares, mientras que los de la división de computación personal, que incluye Windows, fueron de 9.250 millones. En concreto, los ingresos en su negocio de nube pública Azure se dispararon un 93% respecto al año pasado.
Morgan Stanley (NYSE:MS) es tan optimista sobre el negocio en la nube de Microsoft que recientemente elevó su precio objetivo a 12 meses a 130 dólares por acción, un nivel que llevaría a la compañía a una capitalización de mercado de 1 billón de dólares.
