Por Carlos R. Cózar
Samsung (LON:0593xq) cae en Londres más de un 2%, tras confirmar los fallos en su nuevo smartphone. La compañía aseveró en un comunicado que vuelve a tener en fábrica todos los dispositivos que fueron distribuidos para testear su funcionamiento.
Así, las acciones de la compañía pierden los 988 libras (1.141 euros) durante este martes. En el último año, Samsung lleva perdido el 15% de su valor.
Se trata del nuevo Galaxy Fold, un teléfono móvil con pantalla táctil plegable y que, en principio, iba a salir al mercado el próximo 26 de abril en Estados Unidos. No obstante, al ver que varios periodistas y expertos reportaron fallos tras probar el nuevo modelo, Samsung no ha desvelado la nueva fecha del lanzamiento.
Si bien el problema no afecta a la contabilidad de Samsung, el aplazamiento perjudica el esfuerzo de la empresa por mostrarse como un agente innovador en el mercado de los móviles, han aseverado varios analistas especializados.
“Muchas de las personas que han probado este nuevo dispositivo han destacado su gran potencial pero algunos también nos han indicado que necesita algunas mejoras adicionales para garantizar la mejor experiencia de usuario posible. Para poder analizar en detalle dichos comentarios y realizar más pruebas internas, hemos decidido posponer el lanzamiento del Galaxy Fold. En las próximas semanas anunciaremos la fecha oficial de lanzamiento del dispositivo”, han explicado en dicho comunicado.
Así se descubrió el fallo
El fallo, tal y como confirma Samsung, se destapó cuando uno de los periodistas que fueron llamados para probar el nuevo modelo levantó la pantalla pensando que era una película protectora.
“También hemos conocido un incidente en el que sustancias encontradas dentro del dispositivo afectaron al rendimiento de la pantalla”, ha recalcado Samsung.
No es la primera vez que Samsung tiene problemas con sus dispositivos. En 2016 tuvo numerosos casos de combustión de su modelo Galaxy Note 7 por culpa de una de sus baterías. La compañía dejó de producir el terminal, lo que le supuso una pérdida operativa de unos 4.600 millones de euros.

