Las reservas de petróleo crudo estadounidense aumentaron inesperadamente la semana pasada, interrumpiendo unan racha de siete semanas de descenso consecutivas, según datos oficiales publicados este miércoles.
La Administración de Información Energética anunció en su informe semanal habitual que las reservas de petróleo crudo aumentaron en unos 2,39 millones de barriles durante la semana que concluía el pasado 2 de agosto.
Las previsiones habían hablado de un descenso de las reservas de 2,85 millones de barriles, tras el descenso de 8,5 millones de barriles de la semana anterior.
El informe indicaba también que las reservas de gasolina aumentaron inesperadamente en 4,44 millones de barriles, frente a las expectativas que apuntaban a un descenso de 0,72 millones de barriles, mientras que las reservas de petróleo destilado aumentaron en 1,53 millones de barriles, frente a los pronósticos que hablaban de un aumento de 0,48 millones.
Los precios del crudo de EE.UU. se desploman un 4,1%, hasta 51,45 dólares por barril a las 16:34 horas (CET), frente a los 54,20 dólares registrados antes de la publicación.
Por otra parte, el petróleo Brent del ICE Futures Exchange de Londres se deja un 3,5% hasta 57,62 dólares por barril, frente a los 57,62 dólares registrados antes del informe.
El petróleo ya se había desplomado antes de la publicación de estos datos ante una huida generalizada hacia los activos más seguros y una venta masiva de activos de riesgo.
El rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 30 años registra mínimos históricos ante las preocupaciones en torno al impacto de la creciente guerra comercial China-Estados Unidos en el crecimiento económico global mientras todos los responsables de la política monetaria a escala mundial tratan de ofrecer su apoyo.
Los bancos centrales de Nueva Zelanda, La India y Tailandia han recortado los tipos de interés por un margen más amplio de lo esperado en su lucha por contrarrestar la ralentización global que podría lastrar aún más la demanda de petróleo.
En una serie de tuits, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, indicó que la Reserva Federal debía seguir el ejemplo de otros bancos centrales y "recortar los tipos de interés en mayor medida y más rápido".
También ha dicho que su problema "no es China", dando a entender que la constante disputa comercial con Pekín está lejos de solucionarse.

