Por Carlos R. Cózar
Si existe un activo refugio por excelencia es el oro. Cuando los mercados están dubitativos y esperan una recesión, por un motivo u otro, la manera más segura de salvar los muebles es acudir al metal precioso.
Así lo explica Pinchas Cohen, analista de . “Como activo de refugio seguro más popular, la fortuna del metal precioso a menudo viene determinada por el riesgo en el mercado y, más concretamente, como contrapunto al fortalecimiento del dólar, que lleva subiendo casi el mismo número de jornadas que lleva bajando el oro”, recalca
De hecho, históricamente ha sido así. Durante el encuentro organizado por WisdomTree se ofrecieron algunos datos corroborando la tendencia. “Durante la última crisis financiera, el oro creció un 34,6% en un año mientras que las acciones mundiales se desplomaban hasta un 13,1%.”, indicaba Nitesh Shah, director de análisis de WisdomTree.
Otros casos expuestos fueron el de la burbuja puntocom, en el que la demanda creció un 11% o en los ataques terroristas del 11, con un incremento del 23,2%.
En este sentido, y con una previsible recesión económica mundial a la vuelta de la esquina, los inversores ya han movido ficha. “La demanda mundial del oro ha crecido un 4% y los bancos centrales ya han aumentado su demanda hasta un 74%, jugando un papel importante los países emergentes”, subrayó el experto.
Estos días, el oro no está cosechando buenos resultados y ayer se completaba la séptima jornada consecutiva en rojo. No obstante, Cohen señala que este hecho se debe a “una venta masiva a corto plazo, una corrección que ofrece a los inversores una oportunidad de compra”.
“Ahora los traders tienen que esperar pacientemente hasta encontrar pruebas de la demanda, que con suerte vendrían en forma de una consolidación al volver los alcistas con otro repunte”, indica el experto de .
Tres escenarios
Con este panorama, por su parte, WisdomTree dibuja tres escenarios posibles. El primero de ellos se trata en base a la situación actual: “El oro tenderá a subir y acabaría con un precio de 1,369 dólares”, asevera Shah.
El segundo de los escenarios, con un dibujo alcista, la onza rebasaría los 1,53 dólares. Por último, con un panorama bajista, el metal descendería hasta los 1,41 dólares.
Al hablar del peso que debe tener en la cartera, el director de análisis de WisdomTree valoraba que “depende de la situación económica de cada época”. No obstante, argumentó que es un “valor a tener en cuenta cuando el mercado sufre”.
Por último, los expertos de WisdomTree explicaron los motivos por los que se producen cambios en el oro: “Los cambios en el comercio, la modificación en los rendimientos nominales de Estados Unidos a 10 años o el sentimiento especulativo del inversor son los pilares básicos de la fluctuación del precio del metal”.

