Los precios apenas han registrado variaciones este viernes en Asia mientras los traders mantienen la cautela tras la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos de mantener inalterados los tipos de interés.
Los futuros de oro de la división Comex del New York Mercantile Exchange para entrega en junio apenas registran variaciones y se mantienen en 1.272,85 dólares por onza troy.
El metal precioso registró su mayor caída porcentual intradía en más de dos semanas el jueves pues la Reserva Federal lastró las expectativas de un recorte de los tipos a corto plazo que habría respaldado los lingotes, que no conllevan intereses.
El Comité Federal de Mercado Abierto, el organismo encargado de los tipos de interés de la Fed, decidió mantener inalterados los tipos de interés de referencia, coincidiendo con las expectativas del mercado.
Pero lo que hizo descender los precios del oro fue el énfasis del banco central en que no ven ninguna razón convincente para plantearse un recorte de los tipos en un futuro próximo, alegando el aumento del empleo y del crecimiento económico.
"Creemos que nuestra postura de política monetaria es apropiada ahora mismo. "No vemos razón alguna para movernos en ninguna dirección”, dijo Powell durante una rueda de prensa tras la reunión de política monetaria del banco central.
A partir de este momento, todas las miradas se dirigen al informe de empleo de Estados Unidos del mes de abril y los datos de empleo no-agrícola, que se publican en el transcurso de la jornada de negociación en Estados Unidos.
Mientras tanto, un informe del Consejo Mundial del Oro ha acaparado la atención al anunciar que en este primer trimestre la compra oro por parte de los bancos centrales, liderados por Rusia y China, ha sido la más elevada de los últimos seis años.
"Hemos visto una continuación de la fuerte demanda de bancos centrales", ha dicho Alistair Hewitt, jefe de información comercial del Consejo Mundial del Oro, en un informe de Bloomberg, que señalaba que las compras de los bancos centrales han sido un apoyo fundamental para el metal precioso.
"Esperamos otro buen año en cuanto a compras de los bancos centrales, aunque me sorprendería que se volvieran a alcanzar los niveles de 2018", dijo Hewitt.

