El Banco de Inglaterra ha decidido mantener los tipos de interés en el 0,75% este jueves y ha elevado sus previsiones de crecimiento, en la que ha sido su primera reunión de política monetaria desde que la fecha límite para el Brexit se aplazara seis meses.
La votación de la decisión fue unánime, votando los nueve miembros a favor de mantener inalterados los tipos. La decisión ha coincidido en general con las expectativas de la mayoría de los economistas que había previsto que los costes de financiación permanecerían inalterados hasta que esté claro si el Reino Unido abandonará realmente la Unión Europea y en qué condiciones.
El mes pasado, el plazo del Brexit se pospuso hasta el 31 de octubre después de que la primera ministra, Theresa May, fuera incapaz de asegurar el respaldo parlamentario a su acuerdo de salida a tiempo para cumplir con la fecha original de salida, el pasado 29 de marzo.
El Banco de Inglaterra ha dicho que ahora espera que la economía del Reino Unido se expanda a una tasa del 1,5% este año, frente al 1,2% que pronosticaba en febrero.
"Todo apunta a que el PIB habrá subido un 0,5% en el 1T del año 2019, reflejando en parte una subida mayor de lo previsto de las empresas del Reino Unido y la subida de las acciones de la Unión Europea acción a la espera de los últimos plazos del Brexit", según el anuncio sobre los tipos del banco.
"Se espera que este impulso sea temporal, sin embargo, y que el crecimiento trimestral se ralentice en torno a un 0,2% en el 2T. Suavizado por esos acontecimientos, el ritmo subyacente del crecimiento del PIB parece ser ligeramente más elevado de lo previsto, aunque menor de lo que podría ser".
Las autoridades señalaron que las incertidumbres del Brexit están teniendo un "impacto particularmente pronunciado" en la inversión de las empresas, que lleva descendiendo un año.
El Banco de Inglaterra ha reiterado su opinión de que podrían ser necesarios más ajustes de la política monetaria en el futuro.
"El Comité sigue creyendo que... "un ajuste continuo de la política monetaria durante el período previsto, a un ritmo gradual y hasta cierto punto, sería apropiado, según el anuncio.
Pero el banco señaló que la incertidumbre en torno al Brexit sigue empañando la toma de decisiones de política monetaria.
"Las previsiones económicas seguirán dependiendo considerablemente de la naturaleza y la agenda de salida de la UE, en particular: los nuevos acuerdos comerciales entre la Unión Europea y el Reino Unido, que la transición sea brusca o suave, y cómo responderán los hogares, las empresas y los mercados financieros", decía el anuncio.

