Los precios del petróleo descienden este jueves tras conocerse que la producción de Estados Unidos ha registrado máximos históricos, provocando un aumento de los niveles de reservas que ha sido nueve veces mayor de lo previsto.
Los precios del crudo estadounidense bajan un 1,38% hasta 62,7 dólares a las 14:04 horas (CET), dejándose 87 centavos con respecto a su último cierre.
Los futuros del petróleo Brent de Londres se dejan un 1,33% hasta 71,22 dólares por barril, con un descenso de 96 centavos desde su último cierre.
Las reservas de crudo aumentaron en 9,9 millones barriles la semana pasada, su cota más alta desde septiembre de 2017, según el informe del miércoles de la Administración de Información Energética de Estados Unidos. El aumento tiene lugar al alcanzar máximos históricos la producción en 12,3 millones de barriles al día.
"Ha sido una sorpresa la llegada de este aumento nueve veces mayor de lo previsto de la producción de crudo, así como el aumento de la gasolina, cuando se esperaba un descenso", dijo Tariq Zahir, socio gestor del fondo petrolero de Nueva York Tyche Capital Advisors. "Estas cifras deberían seguir presionando los precios del crudo a corto plazo".
John Kilduff, socio fundador del fondo de cobertura energética de Nueva York Again Capital, coincide.
"El pequeño aumento de las reservas de gasolina también ha sido un factor bajista, pues se produce en un periodo de elevada demanda, similar a la de verano, y de un ligero descenso de las tasas de utilización de las refinerías", dijo Kilduff.
Los precios del petróleo continúan respaldados por la crisis política de Venezuela, el aumento de las sanciones de Estados Unidos contra Irán, que no ha concedido más exenciones a partir de mayo y gracias a la Organización de Países Exportadores de Petróleo, que continúa con las reducciones de suministro.
El ministro de energía de Omán, Mohammed bin Hamad al-Rumhy, dijo el miércoles que el objetivo de la OPEP es extender las reducciones de producción que iniciaron en enero, cuando el grupo y sus aliados se reúnan en junio.
A pesar de los deseos de muchos miembros de la OPEP de continuar con las reducciones de suministro, el grupo finalmente podría verse obligado a pasar la acción para satisfacer la demanda en un mercado que ha visto subir los precios más de un 30% este año.

